entre misiles tomahawk e hipersónicos...
Anegado despierto con un trueno ronco, sin entender los hilos conductores que articulan marionetas en la tele.
Aterrizo con el plástico tapando el desastre; una mujer espera a la autoridad que le ofreció evaluar la erosión de su patio, mientras la tierra desaparece en el torrente. Es la inexorable ecuación que llega en sofisticadas alertas al celular.
¿Es el clima un ingrediente manejado por vibradores que fisuran las placas? ¿cuánto desconocemos de la necrociencia? ¿serán reales esas armas secretas reventando las entrañas de la tierra?
Los molinos ríen de las quijotescas embestidas, Sancho, pragmático, toma distancia y escapa al sur global, para comer uvas verdaderas.
El repliegue es.necesario, la estupidez aplasta a la sensatez, los refugios del hombre crítico están en las jerigonzas que burlan a la IA, indudable absurdo, alimentada por idiotas.
Sancho se pasea, de lo local a lo global, de la cola del mundo, donde los temblores llegan cansados, al mundo entreverado de espionaje y traiciones cruzadas. Allí, en medio de ríos atmosféricos y calor insoportable, aprecia recién la caballeresca utopía de Don Quijote.
Para sobrevivir al desquicio, hay que afilar las espátulas para lo primario, para el descubrimiento arcilloso de la periferia donde las semillas de atesoran sin manipulación genética. Con sabiduría de madreselva y coligües, me refugio en el silencio, en la realidad blindada que crean mis arcángeles. Con el trompo distractivo de la Troya, me toca desconcertar al gran hermano, como un hijo único que se burla de la matrix.
Un café bajo la garúa me permite un hedonista escapismo, me sonrie mi gata desde su sillón, un aroma a.manzanas invade la cocina, el kuchen trae berlineses recuerdos y la burbuja oxigena la tarde, mientras el mundo convulsa allá afuera. Respirar hondo y pedir protección al Padre generoso. Seguir pensando es resistencia
Hnv, 26 de julio de 2026.