En medio de esta cotidianidad llena de incertidumbre y amenazas, pensar y conversar de los escenarios políticos globales, es algo urgente e impostergable.
Levantar la.mirada al mundo y entender que un país pequeño, que ha pauperizado su educación y cultura, debilitado al Estado, instaurado una corrupción extendida que ha deslegitimado las instituciones, puede ser pasto fácil de la anomia y la fuerza bruta, vale decir una debilidad del Estado para conducir al país, sometido al irrespeto del Derecho internacional con la imposición imperial de un orden neocolonial, administrado por EEUU como superpotencia en decadencia, que en su declive actúa con violencia a través de élites fascistas, del sionismo genocida, cómplices, esbirros, mercenarios y sicarios. Se vive una tercera guerra cínica, híbrida, sin ejércitos regulares ni declaraciones formales, con una lucha geopolítica que rompe tratados o se salta reglas constitucionales, con golpes de fuerza y mecanismos de ingeniería social, como granjas de bots y acciones de intervención y dominación de otros Estados. En estos escenarios el sentido común convoca a fortalecer y recuperar espacios regionales de cooperación, pero ello es contrario a los proyectos de dominación de la doctrina Monroe y el modelo extractivista neocolonial.
La mentira inoculada fluye por los cerebros estresados, anulando voluntades, los algoritmos tejen espejismos, las holográficas sirenas distraen, todo sucumbe en las pantallas, el poder organiza nuevas invasiones y exterminios, los individuos dispersos, débiles, confusos, acríticos, aplauden y defienden a sus verdugos. Los pueblos que quieren mayor equidad y justicia social son despreciados y satanizados. La sociedad se fragmenta, dividir es la regla de oro para dominarlos.
La inteligencia artificial se usará para resetear la matrix hacia agendas de la plutocracia supranacional .
Las corrientes de ultraderecha buscan cambiar la historia, inducir amnesias colectivas, controlar lo que pensamos, prevenir la legitima rebeldía y aplicar contra el pueblo su guerra preventiva, disfrazándola de seguridad y lucha contra el narcotráfico.
La dictadura global que buscan construir no es teoría conspirativa, es la.amenaza cercana, es la consecuencia de un orden mundial que cae y otro emerge, Un orden unipolar con una sola superpotencia que actúa como policía global, está cambiando hacia un sistema multipolar, con una distribución del poder que mostrará nuevos bloques y reglas de convivencia.
Para cruzar esta etapa de turbulencias, desorden monetario, financiero y comercial, por el impacto de las crisis de deuda, de abastecimiento energético, crisis climática y escalada bélica mundial; es necesario pensar en los márgenes de maniobra que puede tener un país como el nuestro si no solucionamos la crisis interna que se vive.
La dominación de grupos fácticos con sus redes de mentiras interviniendo en nuestra soberanía y sistema político, deberá ser resistida con la consciencia colectiva de las mayorías ciudadanías que quieren mantener la integridad territorial y nuestra soberanía, para el bien común y la autodeterminación como nación independiente.
Hernán Narbona Véliz
Periodismo Independiente
Corresponsal Diario La Razón.cl