Saturday, September 12, 2026

No pasó

*No pasó*, Álvaro Bisama 

No pasó. No sucedió. Fue un invento. No hubo golpe de estado. La Armada no se sublevó. El Ejército no fue golpista o traidor. Menos Carabineros. No hubo Dina, ni CNI. No hubo presos políticos, ni redadas, ni militares apostados en la esquina. No mataron a Víctor Jara. No lo torturaron. Lo que le pasó fue una mentira más, los enemigos de Chile nunca se detienen. Nadie bombardeó La Moneda. Se derrumbó sola. Los aviones solo hacían piruetas sobre Santiago. Los tanques no rodearon ningún edificio. Nadie disparó ni llenó de balazos los muros del centro. No mataron a Orlando Letelier ni a Carlos Prats. Ninguna bomba explotó en Washington, fue todo una farsa, un montaje, un invento. Nadie quiso acomodar la memoria. No se escribió El Libro Blanco del cambio de gobierno en Chile, ni se inventó el Plan Z, ni le dieron el Premio Nacional de Literatura a Enrique Campos Menéndez. Mariana Callejas redactó otros libros; sus cuentos no querían dar miedo. Nadie dio de leer a José Luis Rosasco en los colegios. Tampoco Palomita Blanca fue lectura obligatoria. Ni el toque de queda mató a la noche. Ni desaparecieron las revistas, los bares, las boïtes, las plazas iluminadas, las rutinas de las ciudades, la música, la fiesta. Manuel Contreras nunca ordenó que mataran a nadie. Nadie tuvo miedo de que lo arrancaran de su cama en la madrugada para llevarlo a una sala de tortura. No hubo Chevrolets Opala ni ningún lugar al que llamaran la Venda Sexy; no existió Villa Grimaldi, y no se torturó a nadie en la Esmeralda, ni cambiaron los cuerpos de lugar, ni metieron a los muertos en hornos o los enterraron en fosas comunes en el desierto, en la playa, en sitios baldíos. Nadie arrojó cadáveres al mar. No mataron niños. No detuvieron a mujeres embarazadas. Nadie llevó a ningún detenido a José Domingo Cañas. No hubo helicópteros ni vuelos de la muerte, ni el mapa del territorio se convirtió en una geografía de lugares donde los chilenos y chilenas eran devorados y quemados, puros agujeros negros, un mapa de casas de la muerte. Nadie quemó a nadie. Nadie degolló a nadie. Nadie violó a nadie. Nadie preparó gas sarín. Nadie usó ratones ni perros ni picanas ni tarros llenos de agua podrida ni camas electrificadas con nadie. Nadie murió en la tortura. Nadie agonizó en los calabozos. Nadie usó corvos. Ningún cuerpo fue quebrado, mutilado, cortado. Esos son cuentos, patrañas, inventos. Nadie proscribió los partidos políticos. Nadie persiguió a los socialistas, los comunistas, el MIR y el MAPU. No hubo exiliados. No hubo relegados. Nadie murió en el extranjero. Nadie se refugió en ninguna legación extranjera. Nadie arrojó el cadáver de Lumi Videla a la embajada de Italia; el chiste de Lukas en El Mercurio fue solo humor gráfico. Nadie decretó obligatoria la segunda estrofa del Himno Nacional. Nadie revisó y censuró los textos escolares y las bibliotecas. No se quemaron libros. Los militares no dijeron que hacían fuego con ellos para calentarse las manos. Nadie inundó los colegios y escuelas con álbumes de laminitas de la Guerra del Pacífico, con ilustraciones de la sangre de la batalla de la Concepción, de las hazañas de nuestros valientes soldados. No hubo civiles que colaboraran. No hubo sapos o delatores. Nadie fue feliz al denunciar al vecino o al colega. Jaime Guzmán nunca fue el rostro predilecto del gobierno. Jarpa no fue ministro. Ningún militar fue rector de una universidad. No hubo centros de alumnos designados. Osvaldo Romo no le hizo nada a nadie. No hubo 1983, ni protestas, ni cesantía, ni hambre. Nadie timbró la L en el pasaporte de nadie. El cometa Halley no pasó nunca cerca de la Tierra, menos de los cielos de Chile. No hubo martes de Merino. No hubo víctimas de ningún tipo. No existe verdad histórica alguna. Los documentos no son tales, los testimonios no significan nada, el Informe Rettig fue una invención; el Informe Valech, otra. Nadie les lanzó huesos a los familiares de los desaparecidos afuera de la Escuela Militar cuando murió Pinochet. Raúl Hasbún nunca predicó en la tele. Los Quincheros no banalizaron la música popular hasta dejarla rancia y vacía. Don Francisco nunca hizo de la pobreza un espectáculo. Chacarillas fue un encuentro entre amigos: no hubo una Walpurgis Nacht pinochetista, ni filas de jóvenes portando antorchas para celebrar el régimen como si fuese una ceremonia sagrada. Nadie tuvo que soportar a Lucía Hiriart como madre de la patria. No hubo cadenas nacionales que interrumpieran la programación de la tele del régimen con la redundancia de la imagen del dictador hablando en un televisor Antú mientras una familia tomaba onces o trataba de escamotear el hambre o simplemente contemplaba el modo en que la violencia se convertía en una forma del tedio, de la normalidad, de días iguales a otros. Nadie tuvo que ver cómo el acento serpentino de Pinochet era celebrado como una épica nacional, ni aguantar su tono que enmascaraba el desprecio, toda esa brutalidad disfrazada. Nadie identificó ese acento con el terror. Alvaro Corbalán nunca le tocó la guitarra. No hubo campos de concentración. Nadie conspiró. Nadie mató. Nadie robó. Nadie escribió la Constitución del 80 ni hubo plebiscito que la aprobara. 

No ocurrió. En Chile ninguna cosa ocurre. La historia cambia por puro deseo o voluntad. El pasado no es un hecho sino una ficción hecha por antojo, una calumnia que se repite hasta que se vuelve cierta, un pensamiento mágico que reescribe la realidad. Ahí, el golpe de 1973 fue una mentira, no existió, es algo que impide que el pobre pueblo chileno se una. Recordar el golpe es una bajeza, una rotería, un acto de violencia y una celebración de lo falso, una demostración del odio antes que de la justicia o la memoria. En el calendario ese día debe ser tachado. Los chilenos no fueron exterminados como ratones. Las víctimas deberían pedirle perdón a los victimarios. Los torturados, a sus torturadores. Los fantasmas de los cuerpos insepultos, a sus asesinos. Toda la historia de Chile no es más que una leyenda urbana. No hubo dictadura. No fue una dictadura. No duró 17 años. Nunca pasó nada.

Friday, September 11, 2026

Resistencia cívica contra el desquicio

En medio de esta cotidianidad llena de incertidumbre y amenazas, pensar y conversar de los escenarios políticos globales, es algo urgente e impostergable. 
Levantar la.mirada al mundo y entender que un país pequeño, que ha pauperizado su educación y cultura, debilitado al Estado, instaurado una corrupción extendida que ha deslegitimado las instituciones,  puede ser pasto fácil de la anomia y la fuerza bruta, vale decir una debilidad del Estado para conducir al país, sometido al irrespeto del Derecho internacional con la imposición imperial de un orden neocolonial, administrado por EEUU como superpotencia en decadencia, que en su declive actúa con violencia a través de élites fascistas, del sionismo genocida, cómplices, esbirros, mercenarios y sicarios. Se vive una tercera guerra cínica, híbrida, sin ejércitos regulares ni declaraciones formales, con una lucha geopolítica que rompe tratados o se salta reglas constitucionales, con golpes de fuerza y mecanismos de ingeniería social, como granjas de bots y acciones de intervención y dominación de otros Estados.  En estos escenarios el sentido común convoca a fortalecer y recuperar espacios regionales de cooperación, pero ello es contrario a los proyectos de dominación de la doctrina Monroe y el modelo extractivista neocolonial.
La mentira inoculada fluye por los cerebros estresados,  anulando  voluntades, los algoritmos tejen espejismos, las holográficas sirenas distraen, todo sucumbe en las pantallas, el poder organiza nuevas invasiones y exterminios, los individuos dispersos, débiles, confusos, acríticos, aplauden y defienden a sus verdugos. Los pueblos que quieren mayor equidad y justicia social son despreciados y satanizados. La sociedad se fragmenta, dividir es la regla de oro para dominarlos.
La inteligencia artificial se usará para resetear la matrix hacia agendas de la plutocracia supranacional . 
Las corrientes de ultraderecha buscan cambiar la historia, inducir amnesias colectivas, controlar lo que pensamos, prevenir la legitima rebeldía y aplicar contra el pueblo su guerra preventiva, disfrazándola de seguridad y lucha contra el narcotráfico. 
La dictadura global que buscan construir no es teoría conspirativa, es la.amenaza cercana, es la consecuencia de un orden mundial que cae y otro emerge,  Un orden unipolar con una sola superpotencia que actúa como policía global, está cambiando hacia un sistema multipolar, con una distribución del poder que mostrará nuevos bloques y reglas de convivencia.
Para cruzar esta etapa de turbulencias, desorden monetario, financiero y comercial, por el impacto de las crisis de deuda, de abastecimiento energético, crisis climática y escalada bélica mundial; es necesario pensar en los márgenes de maniobra que puede tener un país como el nuestro si no solucionamos la crisis interna que se vive.
La dominación de grupos fácticos con sus redes de mentiras interviniendo en nuestra soberanía y sistema político, deberá ser resistida con la consciencia colectiva de las mayorías ciudadanías que quieren mantener la integridad territorial y nuestra soberanía, para el bien común y la autodeterminación como nación independiente.

Hernán Narbona Véliz 
Periodismo Independiente 
Corresponsal Diario La Razón.cl

Saturday, July 25, 2026

Incógnitas

Y, entonces, quedo descolgado en la intersección electrónica del poder, 
entre misiles  tomahawk e hipersónicos...
Anegado despierto con un trueno ronco, sin entender los hilos conductores que articulan marionetas en la tele.
Aterrizo con el plástico tapando el desastre; una mujer espera a la autoridad que le ofreció evaluar la erosión de su patio, mientras la tierra desaparece en el torrente. Es la inexorable ecuación que llega en sofisticadas alertas al celular.
 ¿Es el clima un ingrediente manejado por vibradores que fisuran las placas? ¿cuánto desconocemos de la necrociencia? ¿serán reales esas armas secretas reventando las entrañas de la tierra?  
Los  molinos ríen de las quijotescas embestidas, Sancho, pragmático, toma distancia y escapa al sur global, para comer uvas verdaderas. 
El repliegue es.necesario, la estupidez aplasta a la sensatez, los refugios del hombre crítico están en las jerigonzas que burlan a la IA, indudable absurdo,  alimentada por idiotas.
Sancho se pasea, de lo local a lo global, de la cola del mundo, donde los temblores llegan cansados, al mundo entreverado de espionaje  y traiciones cruzadas. Allí, en medio de ríos atmosféricos y calor insoportable, aprecia recién la caballeresca utopía de Don Quijote.
Para sobrevivir al desquicio, hay que afilar las espátulas para lo primario, para el descubrimiento arcilloso de la periferia donde las semillas se atesoran sin manipulación genética. Con sabiduría de madreselva y coligües, me refugio en el silencio, en la realidad blindada que crean mis arcángeles. Con el trompo distractivo de la Troya, me toca desconcertar al gran hermano, como un hijo único que se burla de la matrix.
Un café bajo la garúa me permite un hedonista escapismo, me sonrie mi gata desde su sillón, un aroma a.manzanas invade la cocina, el kuchen trae berlineses recuerdos y la burbuja oxigena la tarde, mientras el mundo convulsa allá afuera. Respirar hondo y pedir protección al Padre generoso. Seguir pensando es resistencia 
Hnv, 26 de julio de 2026.

Sunday, May 10, 2026

Día de la Madre, ¿Siempre?

Los hogares de Chile celebramos el Día de la Madre. Un hito tradicional que más allá del interés comercial implícito, realmente se convierte en un momento especial en la relaciones afectivas de las personas y las familias. 
Precisamente, en estas semanas previas, el Papa León XIV puso algo esencial en la conciencia colectiva, el deber imperioso de visitar  a los mayores solitarios, esos ancianos que suelen quedar dejados de lado, como estorbos en la vorágine de la vida atada al materialismo del consumismo y el hedonismo. 
Un mandato de conciencia: el respeto a los ancestros, el reconocimiento a su esfuerzo para entregar principios y valores a su descendencia, el deber de cuidado a los primogénitores.
Cuando la longevidad se hace presente con una esperanza de vida que crece, es frecuente encontrar ancianos que superan los 90 años, lo que se traduce en la presencia de bisabuelos que pueden conocer a sus bisnietos, lo que evidencia esa crisis demográfica anunciada a principios de siglo, con una pirámide invertida, muchos viejos, pocos niños.
El Día de la Madre es hoy un momento de encuentro con esa mujer que nos dio todo. En muchas familias se pueden juntar en esta celebración cuatro o cinco generaciones, lo importante es que los lazos afectivos se refuercen, que nos caigan en la formalidad, que acompañar en su partida a los mayores sea una acción constante. 
El sentido de familia se debe rescatar, asumiendo la realidad contemporánea de familias donde un miembro, padre o madre, es responsable  de sostener al grupo material y emocionalmente,  hogares donde conviven allegados, la cruda realidad de padres ausentes, dinámicas de conflicto y desamor.
Por ello, en un momento de encuentro de lo que hoy está siendo la familia real de Chile, resaltar el rol fundante de la madre significa mucho más que la entrega de un presente. Se trata de pensar en la forma de revertir el desapego, el individualismo que considera a los viejos como estorbos. El amor no es pregón ni un poema, es la acción permanente de amor concreto, cuidando y valorando a nuestros padres y abuelos, como hijos y nietos que agradecen y no reniegan de sus orígenes. Saber escuchar a los mayores ha distinguido a las culturas ancestrales, aquellas que veneraban la sabiduria acumulada en sus antepasados.

Wednesday, December 31, 2025

AMANTES DE VALPARAÍSO

 

Amantes de Valparaíso

 

 

 

¡Cuánta inspiración has derramado en las almas de los poetas, Valparaíso! En cada poema que ha brotado de tus conventillos, tus viejas fábricas, tus cuarenta y dos cerros y miradores, has ido cambiando de piel y te recreas como inconmensurable crisálida, mariposa multicolor, con sus alas desplegadas frente al Pacífico.

¡Cómo te estampaste en las almas de los marineros, de los transeúntes del planeta que alguna  vez pisaron tus adoquines zigzagueantes!

 

Desde un almacén de tu puerto abarrotado de fardos, trabajando como un aduanero temporal, el joven nicaragüense Félix García Sarmiento, Rubén Darío, salió al mundo remeciendo con su pluma -tal como lo hace el viento sur con los conventillos- los cánones reverenciados y clásicos de la poesía hispanoamericana. Su libro Azul, disruptivo y modernista, fue publicado en la Imprenta y Litografía Excelsior, en el Número 14 de calle Serrano, y surgió de esas caminatas que Rubén Darío realizaba por  esa escuela viva que fue para él Valparaíso, con sus letanías de quebradas y amores sin retorno. En parte de Azul, se lee:

“Sin pinceles, sin paleta, sin papel, sin lápiz, Ricardo, poeta lírico incorregible, huyendo de las agitaciones y turbulencias de las máquinas y de los fardos…, subió al cerro Alegre que, gallardo como una gran roca florecida, luce sus flancos verdes, sus montículos coronados de casas risueñas, escalonadas en la altura, rodeadas de jardines… Erraba él a lo largo del Camino Cintura e iba pensando en idilios, con toda la desfachatez de un poeta que fuera millonario”

Sin lugar a dudas, los poetas tenemos una deuda filial con Valparaíso, que ha motivado   miles de escritos, empapados de ese relieve disonante, que embriaga de inmensidad a  quien lo recorre.

Hay en esa gran biblioteca de melancolía que este puerto ha motivado, poemas anclados al adiós de los navegantes y en ellos se palpa el viento salobre del Puerto, su niebla, el toro del puerto, la costanera libre para los amoríos adolescentes. Se perciben cantos disímiles que se escurrieron por las escalinatas interminables hacia el cielo.

En los ojos agotados del exilio martilló Valparaíso en el yunque de la nostalgia, en cada verso dolido se arremolinaba  una pena profunda. Porque Valparaíso es la madre tierra, la patria, la energía vital que seca la garganta de sus habitantes, cuando las distancias imponen su soledad en litorales ajenos. 

Gabriela Mistral, en su discurso de 1954, cuando arriba al puerto de Valparaíso señala:

“En cuanto a Valparaíso, vive en mi memoria por la cordialidad de su gente, más esa su alegría que parece una gracia que él recibe del mar. Si yo viviese en Chile y esto puede pasar algún día, pues nunca lo he olvidado, no necesitaría para ser feliz sino de  ese aire juguetón, y de la presencia marina, que en todas partes me hace dichosa y cura mis males”

Pablo Neruda, en su Oda a Valparaíso, lo retrató así: “qué disparate eres, qué loco, puerto loco, qué cabeza con cerros, desgreñada, no acabas de peinarte, nunca tuviste  tiempo de vestirte, siempre te sorprendió la vida, te despertó la muerte, en camisa, en largos calzoncillos con flecos de colores, desnudo con un nombre tatuado en la barriga, y con sombrero, te agarró el terremoto”.

En su último libro, Canto de Extramuros, Poemas, Osvaldo “Gitano” Rodríguez Musso, 1994, deja a Valparaíso su compromiso: “Voy a auscultar tu ausencia, a recorrer con los dedos la textura del olvido, a escribir el abandono sobre el pasto, a desbordar este silencio, esta falta de espacio en que tú me has sumergido”.

El poeta Fernando Aranda Orrego (1952-1983) en su libro póstumo, Última Declaración de los DDHH y Otros Poemas, escribió: “En los cordeles en que cuelgan las ropas las lavanderas, cuelgo las poesías de mi patria. Valparaíso, en las noches, con sus cerros de luces encendidas, parece una gran torta de cumpleaños”.

Juan Cameron evoca a Valparaíso en su poema Canción: “Yo que andaba buscando  fui ciego antes de verte, desnudo sin tu cuerpo y no habitaba el mundo porque tú eras  la casa, la fuerza que faltaba, el otro brazo ausente”.

Lorena Rioseco, en su poema Pancho Querido le habla a Valparaíso: “Pancho, que ni el sol derrita tu oro, ni las tempestades sequen tus praderas, que no tronen las grietas y que el pobre con calle cuide tu historia”

Emilio Neira, en su Valparasueños, poemas de noche y día, apunta: “A ti, ciudad de encantamientos debo la nostalgia, cuando lejos me encuentro. Al regreso, mi alma se desata, para volar encendido de pasiones”.

En mi libro Memorias Poéticas y Licencias para un Reinicio, 1993,  publico mi poema Por Nombre, Valparaíso, y le habló así: “En el primer sorbo de tu espuma, en el primer asomo hacia tus duendes, te llamé, Valparaíso, enredadera de fantasía en un mágico recodo del Pacífico. ¿Cómo llamarte hoy, andén del alba? ¿Cómo si ya no hay lumbre en tus candelas? Padre yo te sentí en astilleros, padre yo te llevé por mil senderos”.

 

Desde Suiza, el poeta Ulises Varsovia, en su libro Por las Calles de Valparaíso, escribe “De un agobiante misterio son las claves de esta ciudad a orillas del mar portentoso y si no has nacido en ella o no has vivido largo tiempo entre sus habitantes insomnes, no llegarás a su meollo de urbe marítima preñada de cuatrocientos enigmas”. “Antes que mi edad palidezca y  se difuminen mis recuerdos, escúchame pasar revista a mis vivencias sobre tu suelo, escúchame cantar, Valparaíso”.

Carlos Smith Saravia presentó recientemente su poemario “Valparaíso”, donde recorre recuerdos y vivencias que ha dejado en su vida de músico y poeta este anfiteatro. Existe una sensibilidad especial en quienes, por algunos períodos tuvimos que alejarnos del puerto; y ello reforzó el afecto y la nostalgia, aunque los retornos en muchas ocasiones fueron dolorosos.

Y se ha sumado también a esta cohorte de soñadores porteños, un declamador, el poeta Cristian Belmar, caballero de la Cofradía Hermética de Les Enfants Terribles.

Somos innumerables, sin duda, los poetas que hemos cantado a Valparaíso y eso constituye el sello indeleble del amor que provoca vivirlo o apenas acercarse a él.

Ahora, al cierre del año 2025, quisiera dejar, desde el sitial de poeta y como directivo de la Sociedad de Escritores de Chile, filial regional Valparaíso, una acción de gracias a esta ciudad puerto que encandila, que nadie termina de conocer, que se ha esculpido a sí misma con la fuerza del amor pionero, con su viento sur como canto a la libertad; y con  esa anarquía de voluntades indomables, resistiendo los embates aciagos de la naturaleza y del sistema centralista y plutocrático  que lo ha flagelado con su codicia.

A los poetas nos corresponde descubrir esencias, proclamar y hacer flamear nuestra palabra. El pueblo de esta ciudad de temporales, ha producido miles de poetas de la tierra, que han sido capaces de rebelarse al fuego depredador, a las tiranías y al desamor, con una fuerza moral sorprendente.

 

Hernán Narbona Véliz

Poeta, Presidente de la Filial Valparaíso

de la Sociedad de Escritores de Chile,

SECH-V. Periodista Independiente.


Thursday, September 11, 2025

La noche de muerte y duelo


En esas quebradas que ondeaban desde Esperanza a Barón había esa noche un sendero que enhebraba una familia que necesita darse un abrazo, tratar de sorber ese tazón de te que la madre dejaba sobre la mesa de madera, mientras el padre apretaba los nudillos en llanto azul contenido, por el compañero Presidente, seguido  en cuatro elecciones y que esa mañana izara su mensaje último para que el pueblo no se dejará masacrar. 
Un abrazo desesperado trazó la despedida que troncharía para siempre la historia de risas y amores que engalana los septiembres. 
Un duelo cavernoso como alquitrán sumergía las amapolas y las higueras, hasta los perros guardianes gemían  certidumbres plomas ululando por los cerros. 
Esa noche en el absurdo temerario crucé quebradas en toque de queda, arriesgando en sin razón la vida misma, en un impulso tectónico de rebeldía, idealizando una probabilidad ilusa, en esa etapa primaria del shock, donde no hay atisbo de miedo que te frene. 
Los viejos intuyendo el derrumbe comienzan a juntar papeles y libros. Una vieja cocina a leña recibió los libros doctrinarios, los diarios Venceremos que escribamos en la campaña, los pósters de mi pieza, los libros de la reforma universitaria de París del 68, libretas de teléfonos, postales y cartas de amor. 
La garganta se ahoga de angustia, pero la adrenalina te impide desahogar la pena que parte el alma. Es el primer choque irracional de la utopía con la bota del fascismo. Los bototos obreros de los voluntarios no retumban a muerte como los borceguies de los infantes con caras tiznadas.
Hay que volver, el sentido del riesgo inminente ha sido inmaterial, el duelo que derrama sus cánticos y oraciones palpita por las cumbres ventosas del puerto laborioso. Retornando la noche siguiente por quebradas que aúllan lúgubres, evitando las luces, atento a las patrullas, escondido en pausas eternas, hasta que retorna el silencio y llegas por fin al cobijo de la mujercita amada, abrazados para sobrevivir por el medio siglo que barajó el destino esa primera noche de la tragedia.

El espíritu cooperativo mejora la calidad de vida.
@hnarbona en Twitter

Wednesday, August 27, 2025

Trompetas de paz

Trompetas de paz.
Las fuerzas oscuras cimentaron su idolatría en sacrificios de niños, en la pedofilia asquerosa de los demonios. Con una rueda de molino al cuello están anclados a su vileza y egoísmo. Sus tentáculos persisten en destruir la creación del Padre, persiguen y asesinan a sus hijos. El mal se cree dominante con sus pantallas y su ingeniería social, pero la cofradía celeste de los humildes será el rayo letal que destruirá los bastiones del oro y la mentira. Por más infiernos que derramen sobre la infancia del planeta, las energías del universo derribarán sus mazmorras y un aire fresco de violetas encenderá victorioso los valles recuperados y los mares limpios y vigorosos de la Madre Naturaleza. En su pestilencia y ruindad los servidores del demonio morderán el polvo por toda la eternidad, mientras una nueva humanidad emergerá de las entrañas del planeta. Sin miedo viviremos ese despertar en un himno de reencuentro fraterno.

Monday, May 05, 2025

Risa en colores

Cuando te despiertas en un oasis y fluye la risa, quisieras perpetuar ese instante en la encrucijada de una enredadera sin espinas
Es el suspiro que trepa a borbotones y libera toda la noche enquistada de fantasmas. El baile se viene y el corazón se agita, en un balero se concentra el triunfo infantil y eterno de la risa. Se limpian las hélices de un avión de papel y quedas inmóvil, repasando la vida en un instante de genuina alegría fugaz.

Descubro la fábula de la era final, un canto a la tierra fecunda, expulsando sus parásitos hacia los infiernos. Y me río blindado en mi escudo azul, pedido prestado a un arcángel amigo. 
Me río de mi mismo, de mis tozudeces a voz firme, dudando por dentro de todas las promesas esgrimidas en el deseo. 
Me divierte verme en los deja vu y esas  pesadillas que apretaron mis arterias,  esos pensamientos de lujuria que vivían en los transeúntes cuerpos de playas olvidadas. Me río de las adivinanzas que jugué con los espíritus del desierto, las parinas rosadas como florecillas emigrantes de los salares inalcanzables.
Toda la desazón se viene en el primer paneo de una cámara del noticiero nocturno, mientras la vida despliega sus secretos de alcoba por el tedio de  comentaristas rentados.
En esta mudanza, trasgrediendo los límites terrenales, van quedando arrugados los panfletos sabiondos y falaces, los croqueos inventando orgías de auroras boreales, con caleuches iluminando los rincones verde pasionales de los archipiélagos añorados.
Llevo menos, poco sirve, las memorias se decoloran y mi risa borra mis absurdas verdades, apiladas y obsoletas.
Por un vino añejado en garrafas  mimbreadas, me voy deslizando hacia el hielo, con mi fuego interior en resistencia, sintiendo ecos de aquella carcajada que había castrado la torpe.compostura medieval. Liberado de armaduras me baño desnudo en Montecarlo y yago sin vergüenza ni culpa con las deseadas mujeres de mi prójimo. 
Exaspero lleno de colores, el hombre gris de Parravicini no conversa con mis distopias, me rebelo a proféticos clichés y me voy a carcajadas hasta la orilla del mar, a gritar improperios a todo pulmón, desafiando el horizonte tornasol, sabedor que en algún punto del cielo habrá quien escuche mi irreverente rito.
Miserable y redimido, asumo los errores de mis decisiones y simplemente me aferro al arrebato, oportunista, degustando en la caleta una sopa marinera con un tecito frío.

Tuesday, April 22, 2025

Apuntes de atelier





Voy a abrir las  persianas del frutal que habito.
Desplegaré mi cuerpo auténtico desde mi sitial
para que sus escalofríos movilicen los pinceles 
en una batucada de colores
Desafiando motricidades finas
Argumentando obviedades 
para disimular el goce 
que les causa aprehender
 mis silencios.
Soy una pluma cayendo ondulada por sus ojos, musitando matices, dictando a sus mentes trazos de la franca piel de mis normales días.
Sin engalanar mi huesuda anatomía, sin comentar de mis ojeras, sin suavizar mis manos laboriosas, dejando que capturen mi hojarasca, imperturbable ante el brillo de las pupilas del atelier, sin verlos, pero intuyendo su llamarada disimulada,  ignorando mientras poso, el frio azul que se asoma por las rendijas del entretecho.
Cada músculo actúa en mi impostura reflexiva, su sincronía transmite a los talleristas emociones diversas, que juegan en el péndulo de la pasión y el sigilo, insinuando chispas que en cada tablero se van decodificando al trasluz de sus propios sentimientos y prejuicios. Es el juego motivador del arte creativo, que no es de nadie, que flota en el frutal del universo esperando que cada quien saboree sus manjares o sus hieles.
Mientras voy cambiando de posición, reviso de memoria esas cuentas que se amontonan en mi velador y suspiro calculando que pronto la sesión concluye, me haré un té con limón apenas llegue a casa.

Desnudo




La mirada se fractura en tus redondos misterios, remeces mi retina y se asoma temblorosa la tentación por mis trazos exploradores.
Ya no controlo mi muñeca, ella se conecta con tu luz y tus sombras.
El universo se entromete en la hoja en blanco y un espíritu ancestral va emergiendo con tu torso canela que arrebata los sentidos.
Famélico de tu energía, me dejo llevar por el carboncillo que se eleva a fuegos ardientes, imágenes capturadas que orbitan por el lápiz en la sesión colectiva, mientras deseo monopolizar tus perfiles sinuosos y poseer la esencia ardiente que duerme tras cada pose, tras cada movimiento, tras una oferta tácita  que imagino, mis secretas ansias de soñarte y llevarte conmigo, plasmada en todas estas emociones calladas que provoca en mí tu desnudez encantada.
Soy un tallerista encandilado de fragor sensual, absorto en tus erógenos laberintos, entendiendo que eres solo el holograma de pasiones guardadas sin sentido y que trato inútilmente de plasmar en este croquis desesperado.

Sunday, April 20, 2025

El lenguaje en entropía

https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=pfbid0AribjJphq6pcGWQ9iGCgMHmEFAS23AU7AdTvqsaMumEdnvNhipPLe3fza9bDAYBJl&id=1013479660
El lenguaje en entropía 

La foto que comparto es de mis pequeños compañeros de escritorio, que me observan curiosos, sobre todo cuando escuchan mis interjecciones procaces al enfrentar indignado, cada vez con mayor frecuencia, los estertores de una ortografía mancillada, que se lastima ante una vulgaridad normalizada, que parece guiada por musas analfabetas a los acantilados del corrector automático, pisoteando el lenguaje sin pudor,  en una distopía que se parece mucho a la mutilación que sufren los glaciares por la crisis climática. 

Entonces, pese a la denodada defensa que intentamos los escasos Quijotes de la palabra, que nos atrevemos a expresar descontento por las aberraciones idiomáticas circulantes, la voz metálica de una IA alimentada por algoritmos idiotizantes, va sembrando de errores y horrores  los conventillos virtuales, hasta el grado tal que la propia RAE ha declinado, ante el mal uso que prolifera y se instala,  su rol de custodio formal de lenguaje.
 
En esta vorágine de palabrería y con absoluto irrespeto a la bella lengua heredada, parecen surgir las mismas turbas que incendiaron la Biblioteca de Alejandría o destruyeron las civilizaciones de nuestros pueblos ancestrales, para avasallar en una involución tenebrosa,  al discernimiento y la crítica, procurando instaurar pura y simplemente  una estupidez extendida, despojándonos a los trabajadores de la cultura  de las espátulas de lo creativo, llevándonos  a la calidad de  marginales y de  molestas pulgas en el oído del poder en las urbes. 

Vilipendiados por dogmáticos, discriminadores, excluyentes y fundamentalistas, somos  personas non gratas  para el sistema dominante, contrarios a la voz metálica de la IA que va estructurando las mentes colectivas, demoliendo la riqueza prístina de la palabra creativa.

En mi reducto como escritor, mis dos amigos me prestan un cable a tierra para soportar tanto desquicio.

Saturday, April 19, 2025

Cruzar la línea roja


Romina se despertó temprano. Entró a la ducha sin remolonear como lo hacía siempre, lavó su cabello y lo sacudió varias veces antes de enfundarlo en la toalla como turbante. Sabía que no podía cepillarlo aún y pensó que después de desayuno lo haría.

Se preparó un café con leche y mientras degustaba el aromático brebaje encendió el celular y releyó una vez más el mensaje encriptado: nos juntamos en el casino a las 11.

Ricardo pasó como de costumbre a dejar los niños al colegio, saludó con una seña desde el auto a la inspectora que atenta en la puerta iba ordenando el flujo de alumnos de ese día. Su mujer los había despedido, como cada mañana, en su buzo deportivo, preocupada de las colaciones y las tareas. Una vez que abrió esa mañana como tantas se dirigió a la universidad, a la primera hora de clase que partía a las 9 y terminaba a las 10:30. El tiempo preciso para alcanzar al casino de la universidad y acomodarse en una mesa, con impostación de académico. Pero en su piel comenzaba a sentir las palpitaciones de ese próximo encuentro, en veinte minutos, degustando un agua mineral, mientras ojeaba sin leer el libro usado en la clase matinal. Cuando divisó su pelo rizado, húmedo aún, se levantó, chequeó las llaves del auto en su chaqueta y se acercó a ella, saludándola con un beso en la mejilla. Vamos, en el camino conversamos.

 

Cuando ella entró al auto, su perfume fresco fue un latigazo que le remeció de arriba abajo. Cuando ella añadió una sonrisa vivaz, Ricardo se dio cuenta que ya habían cruzado la línea roja, que había que dejar en la tácita complicidad de las miradas todo lo que vendría.

Ella acercó su mejilla color canela y el depositó un beso con los labios entreabiertos, tratando de transmitir la hoguera que se venía encendiendo en su pecho.

Condujo entre trivialidades, te acuerdas cuando fuimos alumnos, esa fiesta del posgrado fue genial, siempre fuiste impulsivo, quién habla, tú llevabas el juego, en fin fue maravilloso, y aunque digan que veinte años no es nada, acá vamos, como piezas desgastadas de un ajedrez no deseado. Ambos con esa deuda, manchando nuestras existencias de normalidad, ser políticamente correctos. Pero con la procesión guardada en el subconsciente.

Tienes razón, nos lo debemos. Dicho lo cual ella le puso la mano en el muslo derecho presionando suave, como diciendo, calla, está todo dicho.

Llegaron a un hotel en el camino costero. Se registraron, antes de subir a la habitación decidieron almorzar. Un vino Cabernet Sauvignon fue abriendo las compuertas de un diálogo pendiente. No importaban los galardones que cada uno ostentaba. Lo suyo estaba enclavado en un punto donde todos los sueños flameaban por sus cuerpos, decididos a revolucionar el mundo. Y, de pronto, sus anhelos y su pasión había sido abruptamente rota y desangrada de distancia y silencios

Cuando subieron a la habitación se iniciaba la tarde. Dos maduros amantes comenzaron a redescubrirse, a prodigarse todo aquello aprendido como autómatas y que ahora cobraba sentido en la naturalidad de esa entrega que pendía en sus corazones, en forma discreta y dolorosa. Dando rienda suelta a esa represa pasional, se sumieron en esa burbuja que habían esperado cada cual en sus propios escenarios.

Unas horas más tarde, Ricardo le pidió una aplicación que la llevara a casa, donde Romina vivía sola. Él condujo de vuelta a casa, Abrió las ventanas y un aire fresco borró cualquier rastro de su perfume. Al llegar, Nancy lo esperaba para cenar; él pasó a dar el beso de buenas noches a los pequeños y se sentaron a cenar...

¿Cómo fue tu día,  amor? Complicado, tú sabes, los fines de semestre y los proyectos que hay que informar...pesado, pero todo bien... veamos qué nos cuentan las noticias, dijo, encendiendo la tele.

 

Romina despertó relajada. Sintiendo todavía en sus oídos los susurros indecibles de la tarde anterior. Era dueña de su tiempo, soberana de su cuerpo, pero reconocía que su espíritu estaba acorazado por desengaños y era vulnerable a esa química exultante que Ricardo le provocaba, con su tacto y su decir. Haber enviudado en París luego de casi dos décadas había resultado un detonante. Se abrió para ella la ocasión de regresar, algo que había esperado largamente. Jean Claude, su marido francés había sido un ancla de seguridad, cuando sus padres exiliados habían fallecido esperando poder volver. Había crecido viéndolos decaer y secarse, como la ruda frente a los deseos oscuros, esperando la noticia que nunca llegó. Fue en la universidad, donde conoció y aprendió a apreciar el discurso idealista de Jean Claude y su amor reposado y leal.

Regresar a un Valparaíso que solo conocía por los nostálgicos cuentos de su madre, fue como arañar en la tierra buscando un vestigio de su propia identidad.

Haber reencontrado a Ricardo en la vieja universidad tras veinte años había sido una jugada justiciera del universo. Coincidir en ese post grado en París, él de paso, becado por su universidad chilena, ella parisina, en ese pasional instante de utopías, había sido todo como un chispazo de expectativas que se diluyó en el tiempo, pero dejó su interrogante en sus destinos.

Ahora, Romina, viuda, era totalmente autónoma, pero Ricardo estaba comprometido, inalcanzablemente cercano, en piel y espíritu, aunque habían comprobado que sus energías sincronizadas se habían atrevido a probar un bocadillo de goce integral.

Él esa noche no pudo conciliar el sueño, no había culpa alguna, habían cruzado la línea roja y cumplido esa promesa que, por circunstancias ajenas a sus deseos y voluntad, no pudieron concretar. Nada sacaba con darle vueltas, el deber se imponía al derecho de ambos de vivir esa plenitud que pudo ser un derrotero genuino, pero allí quedó, entrampado en las circunstancias odiosas de un adiós.

Cada cual en sus pensamientos, Romina y Ricardo se hacían la misma pregunta: ¿lo dejamos acá sensatamente, o nos dejamos llevar por el desenfreno y asumimos los costos?


Sunday, June 16, 2024

La lámpara minera a carburo

Contemplo la lámpara minera a carburo, hecha de bronce que me hizo Don Luis y recuerdo los huevitos de campo que le encargaba a Paulita, son nuestros amigos collas, a quienes pasaba a ver cada vez que subía al Paso San Francisco. Ellos tenían su pequeño oasis en la quebrada, a los pies del camino a la cuesta El Asiento. Una vida sencilla y profunda, con bisnietos y tataranietos en Copiapó,  pero ellos sólidos en la montaña, con sus animales y su huerta, el fogón encendido y la casa abierta como su corazón generoso, refugio del viajero, último lugar habitado antes de la meseta de Pedernales. Allí los encontró la lluvia gigantesca que partió a los 3500 msnm. Hoy supe que están bien y doy gracias a Dios por protegerlos.

Friday, June 14, 2024

Café de media tarde

Preparo el café 
La media tarde se apaga
El frío ingresa por las rendijas
Y tus manos se hielan
Entonces, circundan el tazón  
buscando abrigo 
tus labios besan levemente el borde
y soplan como en beso.
Yo callo y te observo
Memorizo tu sonrisa
Te acerco un chal cuadriculado.
Enciendo la radio.
Ya viene el radio teatro.
Me acomodo a tu lado
Me compartes una parte del chal
Te abrazo.
Comienza la comedia
Olga Lidia sigue perversa
Charito sigue sufriendo
Hay llantos, te acurrucas
Nos dormimos 
La máquina del tiempo
nos trae de vuelta.
Pasó la tarde
Se acabó el silencio
Se acabó la siesta
Llegan los nietos.

Thursday, June 13, 2024

Renacer de la Consciencia

 


Renacer de la Consciencia

En medio de un desierto, enfrentando el mar, los silencios atiborrados de estrellas te ubican en la nano dimensión del todo, como partícula fractal de lo desconocido. Con el crujir de naufragios cósmicos se desmoronan los paradigmas y los dogmas.

En los círculos del universo, algo te anuncia que hay probabilidades de cambiar de anillos, pasar de lo carnal a lo espiritual, de la banalidad del mal a la consciencia holística de la Naturaleza, saltar de la frustración a la esperanza, del dolor a la risa, del placer al tedio, de la monotonía a la sorpresa, de la razón a la intuición. El libre albedrío orbita en cada acción que realices y la responsabilidad por tus actos no se delega, es tu decisión y sus consecuencias. En el colectivo fluyen las probabilidades y tras cada yerro el retroceso de la involución. Es la rueda de la vida, del pequeño morral en que se nos asigna un tiempo.  

Los registros son selectivos, el cerebro solo archiva lo relevante, pero el inconsciente guarda detalles, incluyendo aquello que no quieres recordar porque te avergüenza o te duele. La memoria superpone registros y adultera pasados. Los viejos catecismos huelen rancio, eres producto de dogmas que sesgaron tu mirada. Las anclas se levantan, zarpa una nave a la deriva, debes tomar el timón, el descubrimiento se inicia. Renacer es la impronta para vencer.

Por el remolino huracanado del tiempo asciende una llamarada de interrogantes que buscan descifrar los misterios del universo. Pretensión soberbia pero motivadora. La razón claudica ante auroras boreales y apenas es mi intuición la que se cuela por los pistilos de una flor magnifica para llenarse de polen primigenio. La recurrencia de los sistemas te dicta que lo que es arriba es abajo, es un conocer perceptivo, automático, el cansancio de vivir manipulado por amos torvos y malignos. Quieres develar los olimpos de falsos dioses ebrios, que decaen envidiosos frente a humanas de sangre ardiente. Recorrer los siglos tras vislumbres cotidianas del poder atemporal, el mismo de los festines faraónicos o mesopotámicos, en tiempos submarinos o eras subterráneas, saludando en aldeas o feudos, la llegada de combatientes cazadores, que arriban con el oro de sus saqueos, con pertrechos de sedas y .licores espirituosos.

En ese deambular por el poder, te perfilas como auriga de emperadores o escriba de alquimistas secretos, guardia pretoriano detrás de los bacanales de los poderosos. Vigilando becerros de oro. Simpatizando sensual con  diosas vengativas por el adulterio evidente de los dioses con las hembras humanas. La vorágine de una montaña rusa me aterriza en los infiernos, hasta que los consejos de ancianos me contratan de poeta y voy por el circo, declamando líricas adulaciones a los patricios. Ilustrado esclavo, líder de los bufones, la danza del vientre es un precipicio de volcanes desatados, el placer es parte del juego corrupto de reinados degenerados por el incesto.

Veo cómo los sabios se resguardan en catacumbas. Veo las cavernas estampadas de geoglifos diseñados con cinceles mentales. Exploro los campos neuronales para escudriñar los límites del átomo. La física cuántica es un laberinto desconcertante que podríamos recorrer si activamos la conciencia propia. Se entreveran los sofismas, la palabra carece de lógica, es exploradora sin brújulas. Las pirámides son legos de piedra trabajada por la mente, si somos semejantes al creador, también podríamos hacerlo, pero más allá de las habilidades neuronales queda la brecha del espíritu. Dejo aflorar energías dormidas, congeladas en la prehistoria de los dinosaurios, pero la puedo despertar por la hipnosis o la meditación. En este vértigo interior, la palabra es una picota que rompe los tiempos, tanteando con hambre de conocimiento, experimentando puentes hacia lo metafísico, entendiendo como simple mortal y poeta que debemos recuperar los principios naturales de convivencia, rompiendo burbujas que nos aíslan, recuperando la pertenencia al todo, en energías de armonía con los animales y la naturaleza, con humildad, tomando un sitial en el complejo e interdependiente espacio vital, cumpliendo con la evolución hacia un amor desprovisto de ego, hacia todos los seres vivos.

Cuando regresas a tu presente y vuelves la mirada a los poderosos, famélicos en su decadencia, te estremeces con las miles de almas infantiles tronchadas por ese genocidio que en eufemismo callan las élites asociadas en la guerra. Ves a la humanidad tratando de abrir puertas a la paz, pero el odio, el poder y la codicia asociados suman oro y mentiras para tergiversar la realidad y desterrar la paz a las mazmorras. En ese precipicio transitamos, con la inteligencia artificial dedicada a hacer más eficiente las masacres y la resistencia de los pueblos por la Vida y la Paz es categórica, pero perseguida por las élites.

Con la paz, hay un plan maestro refulgente al final del túnel. La humanidad reverdecerá como musgo en los desiertos. Un espacio multilateral, con equilibrio de poder, está naciendo. Pero debemos esquivar la avalancha de estiércol que bloquea los ojos y oídos de las urbes, la ignorancia servil de genuflexos. La mentira edulcorada fluye, frenando convicciones, reprimiendo, la codicia se infiltra por los pasadizos de los templos y los palacios. Los profetas de la vida deberán multiplicarse, copar los parques, llevar la palabra a los sencillos, sin púlpitos ni testeras, formando un enorme coro que eleve las banderas de una nueva humanidad.

Valparaíso, 13 de junio 2024, Hernán Narbona Véliz, Poeta, Presidente SECH-V.

Tarde de lluvia


En tu pelo, la huella de la harina, te hace más bella. Es una tarde invernal. La calabaza verde nos regala la pulpa imprescindible, la harina como la nieve va acunando al zapallo y comienza el idilio, la comunión, el rigor que da calor, que va gestando la masa esponjosa, aderezada con la manteca hirviente, la levadura. 
En medio de latas entonando la batucada del cielo, algún trueno curioso se asoma. La masa vapuleada reposa y se entibia en el raiki mágico de las manos amadas. 
Luego, el uslero tiende la masa como alfombra olorosa, para que vayan surgiendo  como lunas llenas las prometedoras compañeras de la lluvia. 
Ya el aceite hierve, algún relámpago queda ignorado por el sortilegio de la cocina. Van cayendo las redondas sopaipillas  hasta salir bronceadas, olorosas, apilandose mientras la tetera suena convocando a cebar mate, a la ceremonia de escuchar en los inviernos relatos milenarios. 
Las constelaciones se rinden al embrujo y en torno a la mesa de madera se convocan las generaciones para el culto a la vida, frente a un invierno conmovido que se va retirando. 
El aroma de las sopaipillas sumergidas en el almíbar de chancaca, anuncia el penúltimo manjar de los dioses. 
El último será escuchar ese nuevo cuento que nace de las cocinas blanqueadas de harina y de sueños, en los dias de lluvia.

Tuesday, December 19, 2023

Es la hora...

Las alondras reclinan su vuelo tornasol
y los grillos desafinan al entrar la noche. El canto que susurras va remeciendo las esperas y la tibieza del reencuentro se anticipa entre suspiros rojos. Una esquela reposa sobre el velador y un villancico, a lo lejos, va despejando las penas, apilándolas en el jardín, bajo helechos empapados de rocío. Es Navidad y, justo a tiempo, la puerta se abre y todo se borra en el fragor de un beso milenario.

Sunday, June 18, 2023

Aduaneros

 

Después de 53 años de vida profesional, como Administrador Público con Mención en Administración Aduanera, habiendo trabajado en las Aduanas de República Dominicana, Ecuador, Bolivia, Paraguay y en la de Chile en dos períodos, 1970- 1973 y 2002 a 2023, al despedirme hoy del Servicio Nacional de Aduanas quiero dejar este poema que rinde homenaje a los trabajadores aduaneros, servidores custodios de nuestras fonteras y del lícito desarrollo del comercio exterior. 

Aduaneros

 

Cuando los cóndores descubren su refugio

en la soledad encriptada de milenarios vientos ,

cuando el puerto se esconde pudoroso de neblinas y pianos,

cuando el desierto acomete

con sus silencios de camanchaca

en la crepuscular frontera de la patria,

 

saluda el paso de las caravanas, un vigía, el aduanero,

 

Con aguda mirada hurgando los manifiestos,

custodiando celoso las enormes arcas del firmamento,

Revisando acucioso, como escribiente del tiempo,

las fenicias dimensiones del mundo

Incesante presencia soberana,

extendido saludo de bienvenida,

cofradía de leyendas atesoradas,

que transitan en cajones olorosos de té y especias

por los almacenes fantasmas de los puertos

 

El aduanero milenario

 

custodia el camino del Inca,

se instala en la soledad del golfo de penas

y silba como el viento patagón frente al estrecho

 

El aduanero, constante servidor fiscal de las civilizaciones,

 

convocado de apóstol,

pastor de vaguadas,

azul en poemas,

amistoso de prostíbulos,

republicano de sobremesas,

generoso de amigos,

pulcro y celoso de escritos,

 

El aduanero, viajero de la imaginación,

 

anclado por siglos a sus portales,

ve transitar las arenas

y es cedazo perspicaz del intercambio.

 

El aduanero , blindaje acorazado,

 

protegiendo la vida

y la integridad de la palabra,

comparte con huemules y cóndores

un sitial silencioso

en los emblemas profundos de la patria.

 

Hernán Narbona Véliz, Agosto 2006.


Wednesday, February 15, 2023

Narco Velorio

 


Narco Velorio

El día que a mí me maten

yo quiero un narco velorio

sin penas y con jolgorio

 

Que me despidan sicarios

con cien disparos al aire

y el llanto de mis compadres

 

El día que a mí me maten

yo quiero un narco velorio

Capilla ardiente,  gloriado

Que me despidan contentos

con fuegos artificiales

 

Que perreen mis cachorras

con mis pequeños soldados

 

El día que a mí me maten

yo quiero un narco velorio

con  jueces y diputados,

Y  cien tequilas golpeados

honrando a este gran finado

 

Que el responso me lo haga

un cura  bien inspirado

que perdone mis pecados

y  bendiga a los drogados

 

Y que en mi epitafio se escriba

en la lápida florida:

Respeta mi sepultura

O sabrás de mi bravura.

 

 

Hernán Narbona Véliz