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Wednesday, September 18, 2013

Recital de Poesía Erótica en SECAL. Agosto 2013


"Agresiva en su indudable belleza, usando con displicencia y relajo esa piel canela encandilante, usted transgredió intencionadamente los límites y me dejó sintonizado a las fantasías que vino sembrando, cimbreante y lúdica por mi vereda, dejando esa estela inocente e incendiaria, que me ha hecho olvidar mis cabildeos sobre el big bang o las especulaciones sobre los destinos de Wall Street, anulando mi concentración necesaria,  destapando aromas del Caribe, en la liviana cobertura del algodón blanco ajustado a sus piernas, empinadas en esos tacones, rojos como el fuego de sus ojos almendrados.

Incitación a la lujuria que ha trastornado mi mesura y que me obliga a representarle mi profunda molestia por su belleza, desbocada como gacela sobre mis frágiles convicciones..."

Fragmento de  Incitación a la Lujuria, del libro Cable a Tierra, 2010.

Sunday, May 01, 2011

Ánima del mar

No escarmentaba la torpe doncella, mojada y revuelta de arenas, se quedaba en la orilla como una cometa. Pero luego, insistía, jugando graciosa, al mar se volvía, a sacar la arena de su pelo negro y sus orejas pequeñas, Y de nuevo las olas hacían de ella una tromba risueña, gracilarias y luches revolcados de espuma, se quedaban con ella.

 

Al mar no temía, aunque ella era niña de sierras, que del mar no entendía gran cosa, mantenía entre sueños de almíbar y acuarelas celestes o rosas, sus castillos de arena encantada, jugando entre caracolas del monte a ser una dulce sirena, de voz entonada y ligera.

 

Una tarde siniestra, se cuenta,  retozaba en la arena soñando, cuando vino una ola gigante que no supo de juegos ni anhelos, la envolvió para siempre en su ira, la llevó mar arriba, hasta el cielo, la dejó constelada en silencio.

 

Por las tardes de verano en Caldera, a las playas desciende la niña, la veréis correteando muy pálida, entre espumas rosadas o lilas, como un alma en pena y pequeña. Cuando cae la noche desértica, ella renace  en caracolas y luna, su canto seduce en las playas a mendicantes poetas en pena y, con un himno de ingenua sirena, les sacude y calma cadenas. Mas, si ellos se duermen con ella, se los lleva en espumas de estrellas, los encumbra en las olas doncellas y se pierden por siempre sus versos en el anaranjado horizonte de Caldera.

Comarca de los Poetas, Chañaral, 1 de mayo de 2011