Thursday, August 10, 2006

Apología de un mausoleo

Elevar el discurso para precisar desde el alma
la necesidad y conveniencia de
que nos entierren juntos

¿Pluralismo ideológico?
¿Club de Tobi ad eternum?
¿Jugar una pichanga con una tapita fantasma?
¿Ganar el concurso literario del epitafio más pícaro?
¿Repasar los últimos chistes de la Federicci?
¿Reinventar el cielo? ¿Jubilar a San Pedro?
¿Mandar a Nicolini
como vendedor de piscinas al averno?
¿Dejar grabados los responsos de Patato, por si las moscas?
¿Seguir festejando indulgencias con aplausos de pinguinos?
¿Soportar los poemas del esquelético Narbona
hasta la eternidad?

Definitivamente,
no tuvo quorum el mentado mausoleo.

1 comment:

Pablo Narbona said...

Me gusta como tratas el tema, pero creo que a todos tus compañeros los pone medios incomodos hablar de organizar la muerte...o lo que viene luego de ella...

Ya veremos si para la siguente juntan te hacen más caso