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Monday, April 18, 2011

En la partida

En la partida

Si tuvieras la chance de escribir un último mensaje, no quisieras dilapidarlo dejando registro de horas tempestuosas. Quizás buscarías resonancias estelares para cruzar el tiempo como un cometa renombrado. Quizás, sabiéndote minúsculo aerolito ignorado, preferirías refugiarte en tus células madres y flotar en ese resquicio mágico en que se guarda el alma, para pervivir, tenue y grácil como una pluma, dejando apenas una estrofa que salga de ese halo que envolvió tus pasos.

Tomarías, entonces, la enredadera de tu vida para apretarla en el pistilo que acarició mariposas, en la maravilla del nacer, en la epopeya del amar, en la tarea agridulce de formar tus hijos, de luchar por espacios, de disfrutar tus nietos, de ser feliz.

En ese último resumen, simplemente, daría gracias por lo concedido, por los atardeceres frente al mar, por la piel de la mujer amada retozando en las auroras. Por el té hervido y un gajo de naranja ensalzando la vida. Un beso cerraría la página con un hasta pronto, amor.

Thursday, December 30, 2010

Año Nuevo en el Mar


Paso lista al cierre de este año. Faltan rostros amigos. La familia está rodeándome y me blinda de abrazos. Piso fuerte la tierra para cerciorarme. Tengo llanto rezagado en mis ojeras. Sin embargo, río, río porque estoy vivo.

A medianoche me asomaré a la orilla del mar y lo sentiré majestuoso, acogedor, para nada tenebroso ni cruel. Pero sé que le temo. El mar es como los hombres a quienes la ira ciega y a los que aman hieren. Qué paradoja encierra ese mar cósmico, con cascadas luminosas, con burbujas de champagne, con miles de flash rayando sus oleajes suaves. En la burbuja de un sueño nos uniremos. Será apenas un puñado de minutos, excusa para el abrazo, la euforia, el escapismo. Después, la fiesta, la locura, hasta que las gaviotas anuncien el amanecer y las quillas de los galeones fantasmas se apaguen.

Caminaremos a casa y la música quedará en las venas, impidiendo el llanto necesario.