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Monday, May 05, 2025

Risa en colores

Cuando te despiertas en un oasis y fluye la risa, quisieras perpetuar ese instante en la encrucijada de una enredadera sin espinas
Es el suspiro que trepa a borbotones y libera toda la noche enquistada de fantasmas. El baile se viene y el corazón se agita, en un balero se concentra el triunfo infantil y eterno de la risa. Se limpian las hélices de un avión de papel y quedas inmóvil, repasando la vida en un instante de genuina alegría fugaz.

Descubro la fábula de la era final, un canto a la tierra fecunda, expulsando sus parásitos hacia los infiernos. Y me río blindado en mi escudo azul, pedido prestado a un arcángel amigo. 
Me río de mi mismo, de mis tozudeces a voz firme, dudando por dentro de todas las promesas esgrimidas en el deseo. 
Me divierte verme en los deja vu y esas  pesadillas que apretaron mis arterias,  esos pensamientos de lujuria que vivían en los transeúntes cuerpos de playas olvidadas. Me río de las adivinanzas que jugué con los espíritus del desierto, las parinas rosadas como florecillas emigrantes de los salares inalcanzables.
Toda la desazón se viene en el primer paneo de una cámara del noticiero nocturno, mientras la vida despliega sus secretos de alcoba por el tedio de  comentaristas rentados.
En esta mudanza, trasgrediendo los límites terrenales, van quedando arrugados los panfletos sabiondos y falaces, los croqueos inventando orgías de auroras boreales, con caleuches iluminando los rincones verde pasionales de los archipiélagos añorados.
Llevo menos, poco sirve, las memorias se decoloran y mi risa borra mis absurdas verdades, apiladas y obsoletas.
Por un vino añejado en garrafas  mimbreadas, me voy deslizando hacia el hielo, con mi fuego interior en resistencia, sintiendo ecos de aquella carcajada que había castrado la torpe.compostura medieval. Liberado de armaduras me baño desnudo en Montecarlo y yago sin vergüenza ni culpa con las deseadas mujeres de mi prójimo. 
Exaspero lleno de colores, el hombre gris de Parravicini no conversa con mis distopias, me rebelo a proféticos clichés y me voy a carcajadas hasta la orilla del mar, a gritar improperios a todo pulmón, desafiando el horizonte tornasol, sabedor que en algún punto del cielo habrá quien escuche mi irreverente rito.
Miserable y redimido, asumo los errores de mis decisiones y simplemente me aferro al arrebato, oportunista, degustando en la caleta una sopa marinera con un tecito frío.

Monday, October 12, 2020

JACOPA: Presente.

 Un recuerdo al amigo y compañero de ruta, Jaime Contreras Páez


Estoy haciendo el duelo. El 6 de diciembre de 2010 falleció de un ataque al corazón fulminante, mi amigo Jaime Contreras Páez, con quien compartí desde la secundaria, en el Colegio Experimental Rubén Castro.

 

El egresó el año 1965 y yo en 1966. A los 12 años yo fui corresponsal del Diario Copihue Tricolor y luego de Panorama, que editaban Guido Dasso, Héctor Vera Mena y Jaime. Allí aportaba mis noticias y mis poesías. En la vida adulta, él siguió por la UCV y yo por la UCH. Sin embargo, en vidas paralelas, pertenecimos a la juventud rebelde del la DC y pasamos al MAPU. Supe de él cuando él regresaba en los noventa de una beca en Bélgica. Volvía Doctorado en Filosofía y su memoria la había realizado sobre Hayek, el ideólogo del neoliberalismo.

 

Para entonces, yo era profesor media jornada en la UCV y desde allí armamos un seminario que dimos varias veces, en donde uníamos la visión crítica y descarnada del pensamiento liberal con las negociaciones internacionales, en el contexto de la globalización. Es decir, hicimos una dupla desde el plano intelectual que nos permitía desnudar los cimientos de barro del individualista y despiadado sistema económico heredado de la dictadura.

 

Recuerdo cuando fuimos a la Universidad de Magallanes en Punta Arenas y Jaime, compenetrado en su personaje, hablaba literalmente desde Hayek, lo que hacía más crudo y materialista su pensamiento. Teníamos en aula más de 100 personas, muchos uniformados, los cuales comenzaron a revolverse en los asientos, muy incómodos. Es que, en el estilo de Jaime, el que hablaba era realmente Hayek: es libre el hombre que tiene bienes y no necesita vender su fuerza de trabajo.

 

La gran lucha de Jaime fue que se develara la verdad del crimen del sacerdote Miguel Woodward, asesinado en torturas a bordo de la Esmeralda para el golpe de 1973. Discípulo y amigo de Miguel, Jaime y otros tantos cristianos por el socialismo, bregaron por décadas para que al final la justicia se pronunciara y se conociera la verdad de este crimen.

 

En su recuerdo, Jaime y Myriam, su infatigable compañera, instalaron un comedor solidario, realizando permanentes campañas antisistema. Pintaron escalas de los cerros y murales. Cuando los comuneros mapuches se declaran en huelga de hambre en contra de la aplicación de la ley antiterrorista, llegando a estado crítico, Jaime Contreras fue el único académico universitario que se sumó al final de la huelga, permaneciendo una decena de días en huelga de hambre, en la Escuela de Sociología de la Universidad de Valparaíso.

 

Yo tuve un infarto al miocardio en Chañaral el 25 de noviembre. El jueves 2 de diciembre, habiendo salido de la UCI, Jaime y Myriam me visitaron en la clínica. Jaime estaba preocupadísimo por mi salud, me llenó de consejos, que bajara el ritmo, que no me preocupara, que él me ofrecía toda su ayuda en lo que yo pudiere necesitar. Nos reímos un rato. Le dije que me estaba hablando bajito, casi musitando y me contó que cuando estaba en huelga de hambre sentía en el corazón las emociones al momento que conversaba con las personas que lo visitaban. Y luego, se descolgó con un chiste de despedida. Me dijo que hablaba bajito porque tenía un problema en el pulmón derecho, pero con el izquierdo NO TENGO NINGUN PROBLEMA, levantando en esta frase el tono a nivel normal, con el vozarrón de profe que no necesitaba micrófonos. Me quedé riendo, pensando en que en el período de reposo podríamos conversar más. La vez anterior que nos habíamos visto había sido en mi casa de Valparaíso, el 1 de noviembre, cuando celebramos mi cumpleaños 61 con unos pocos amigos, en una sencilla once con una rica torta que preparó Rosy.

 

Habíamos bromeado con el agudo humor de Jaime, nos reímos mucho, compartimos en la misma pieza roja en donde, antes de partir al norte hacíamos las tertulias literarias de la Comarca de los Poetas. Allí, nos encontrábamos también en una mesa larga alumnos y profesores del Rubén Castro. Pues bien, ese día del cumpleaños nos sentamos a la mesa 13 personas y Rosy, bromeando, me susurra, somos 13, uno se va a morir.

 

Veinticuatro días después, estando en Chañaral, se me produjo el infarto agudo al miocardio. Los doctores le decían a Rosy que las probabilidades no eran más del 50%. Esa fue una historia aparte, que precedió ese encuentro final que tuve con Jaime en su visita a la clínica, donde me despedí anunciando tertulias para este período de recuperación que hoy estoy viviendo.

 

El lunes 6 de diciembre de 2010, a las 9:00 me dieron el alta y me llevaron a casa. Llegué cerca de las 10:00 a casa y a poco llegar, un llamado telefónico anuncia que Jaime había muerto de un infarto fulminante, mientras hacía clases en la Escuela de Sociología de la Universidad de Valparaíso.

 

Lo fui a ver y despedirme en la noche del día 7, le dejé sobre su féretro un ejemplar del libro que contenía la crónica de homenaje a Miguel Woodward, donde él era el vocero que había dirigido la ceremonia. Era un mensaje póstumo, un saludo tácito, porque todo estaba dicho entre nosotros y un hasta pronto era suficiente.

 

Ha llegado el nuevo año, el tiempo vuela, en tres días se cumplirá un mes de su partida. Pienso que pudo ser al revés, tal como pintaban las cosas. Sin embargo, yo tuve otra chance y por algo será, nadie muere en la víspera.

_____________________________________

 

Un acróstico para mi amigo, Jaime Contreras Páez (QEPD)

 

 

Jodida muerte que te hizo la zancadilla

 

Apenas pudiste salir del aula, enmudeciste

 

Inundóse el cielo en tu silencio, te apagabas ...

 

Maciza tu voz quedó en la tierra, germinando

 

En un navegar de viento el cura Woodward te esperaba

 

 

 

 

Caminarás los acantilados

 

 

Orgulloso habrás vencido

 

No te sometió la codicia

 

Tu actuar fue consecuente

 

Registe tu vida por la ética

 

Encaramado a los atriles del tiempo

 

Rompiste la compostura de los poderosos

 

A tu sueño de justicia

 

Subes ahora sorprendido

 

 

 

 

Puedes marchar en paz

 

Amigo, hermano

 

En el regazo del Padre

 

Zafra de luz te está aguardando

 



 

____________________________

 

13 de diciembre de 2010

 

Jaime me visitó con Myriam en la clínica el día jueves 2. Conversamos, reimos, nuestra amistad de toda la vida fluía como vertiente atemporal, que comenzó en las aulas del Colegio Experimental Rubén Castro, en 1962. El lunes 6 me dieron el alta y, a la misma hora, Jaime Contreras Páez, Doctor en Filosofía, Profesor de la Escuela de Sociología de la Universidad de Valparaíso, era fulminado por un infarto. Nos prometimos conversas pendientes, me dejó un nos vemos, como siempre. Él ofreciéndome toda su ayuda incondicional y dejándome un chiste de despedida.

 

Mis condolencias a su gran compañera y a sus hijos, nuera y nietas.



Tuesday, April 12, 2016

Trazos cordilleranos

La opacidad del dolor
deviene en risa
En un guiño
Un hasta luego

Los epílogos y los prólogos
se entremezclan desorientados
las memorias quedan flotando
en la Laguna Verde
en el salar de Pedernales
en los pliegos salobres que llevan a
Maricunga

Los recuerdos se agolpan
pero luego discretos se retiran
y queda el silencio
el apretón de manos
la confidencia y la leyenda

En una cumparsita de gigantescos cactus
bamboleas, flaco,
tu noble investidura
de camionero, sabio, payaso y loco

Contando de esos pioneros
hurgados entre cordilleras
y de pueblos congelados
por el espanto

Así has partido,
erguido y señorial,
dialogante de la vida
agnóstico en la muerte justa

Recibido por quien te avisó
sus mensajes de roca
por quien te vapuleó como a un hijo porfiado
y ahora te recibe abriendo su casa

Así te fuiste, a fumarte las galaxias,
sobrevolando sin fronteras  los glaciares
llevando la sonrisa y ese humor cicuta
con que mortificaste
a los necios de tu tierra

Porfiado trabajador de los piques
debutante soldado del Arcángel
preparas de nuevo tu memoria,
repleta de amor, sin pesar alguno.

Con un sueño de dunares
 y la playa limpia de metales
Abrigar los pies de tu Chañaral amado
y dibujar para sus hijos
un nuevo proyecto de esperanza y vida.


Valparaíso, 12 de Abril de 2016.

Friday, November 29, 2013

Cargo de conciencia

Me da cargo de conciencia darme cuenta de lo poco que me importa el mundo cuando estoy contigo, de la autosuficiencia y  paz que me embargan cuando simplemente despierto y te beso.

Saturday, August 04, 2012

Rosa y Hernán

El siguiente es un poema que nos regaló Jaime Contreras Páez, para nuestro aniversario de matrimonio número 30. Era un momento muy duro para nuestra familia y quizás el poema lo refleje con la pluma señera de Jaime. 

ROSA Y HERNÁN

De la tierra de Valparaíso
y de la emancipación del pueblo
nació este amor.
Se deslizó entre verbos
y compromisos
y banderas.
Se irguió entre carreras
y risas brillantes como relámpagos
y oleajes de esperanzas
y temores rompiendo como olas furiosas
sobre los roqueríos de la voluntad.

Corrió y sumó fines a los fines.
Atravesó humos. 
Burló cacerías. 
Humilló al espanto. 
Persistió.

Perduró entre hijos bienamados y silencios,
desde la cocina hasta la solidaridad.
Doblegó a la muerte. 
Pervivió. 
Y viene volando victorioso 
entre nosotros.



Jaime Contreras Paez , 6 de Agosto de 2003.